GALET DE LA LOIRE Y VALENÇAY. EN CHARCUTERIA MANGLANO. PARA LOS AMANTES DEL QUESO





Estuve en el Mercado de Colón de Valencia. Delimitado por las calles Cirilo Amorós, Conde Salvatierra, Martínez Ferrando y Jorge Juan, el Mercado de Colón se enclava en el núcleo de una de las zonas de mayor actividad comercial de la ciudad y constituye hoy en día el centro vital de la ciudad de Valencia. Un edificio encargado al arquitecto municipal D. Francisco Mora,  que inaugura en la Nochebuena del año 1916, con gran aceptación por parte de la sociedad de la época.


Pues bien, en la parte inferior del edificio existe una zona comercial donde se encuentra la Charcutería Manglano. Una charcutería con mucho estilo donde se pueden encontrar productos del más alto nivel. Todo tipo de quesos, jamones, fiambres y salazones.  Una verdadera delicia a la que se une un apartado con vinos, conservas y productos gourmet. A todo esto debemos añadirle un nuevo concepto llamado Manglano para tomar en el que se puede disfrutar de un modo más  informal de todos estos productos.  

Me acerqué a la charcutería y le pedí a la dependienta que me orientase un poco. Le dije que quería comprar unos cuantos quesos. Muy amablemente me hizo probar alguno de ellos y me decanté por un par de quesos cremosos. Un Galet de la Loire y un Valençay. Dos quesos franceses exquisitos. Uno de vaca y otro de cabra. Tienen un precio razonable que varía entre los 7 y 11 euros la pieza aproximadamente. El Galet de la Loire es el más económico.














El Galet de la Loire se vende en pequeñas piezas. Se trata de un queso de pasta blanda hecho con leche de vaca pasteurizada de la zona Rhone-Alpes, elaborado mediante un cuajado rápido en el que la leche no tiene tiempo de volverse acida, lo que da un producto sin sorpresas, suavísimo, láctico, con recuerdos de nata y mantequilla en su pasta y una ligerísima corteza que añade muy ligeras notas de pistachos y pastelería.











Respecto al Valençay deciros que es un queso de leche de cabra de pasta blanda, en forma de pirámide truncada, madurado, con corteza florida de color entre gris claro y gris azulado. Tiene un peso medio de 250 gramos y alrededor de 7 centímetros de altura. Tiene un 45% de materia grasa. Se encuentra liso o recubierto de cenizas para su conservación, teniendo en este caso la corteza un color gris azulado. Cuando está fresco, el queso blanco puede verse a través de la ceniza; gradualmente, los colores se mezclan y aparecen mohos azul grisáceos. La pasta es húmeda, de textura firme, suave y lisa. El queso joven tiene un sabor fresco y cítrico, mientras que la maduración le da el gusto a nuez característico de los quesos de cabra.













Valençay es una ciudad del centro de Francia, situada en la zona de Berry. Si bien es cierto que pueden encontrarse quesos de cabra de forma piramidal en una amplia zona del Berry, éstos no están madurados (contrariamente a lo que sucede en el caso del Valençay) y se reservan al consumo en las propias granjas. El Valençay es el único queso de cabra de la región en forma de pirámide truncada con cobertura de ceniza  y corteza florecida, es decir, sometido a un proceso de maduración. Se dice que, originariamente, este queso tenía forma de pirámide, pero que después de regresar de una desastrosa campaña por Egipto, Napoleón Bonaparte se detuvo en el castillo de Valençay y, al ver el queso local en forma de pirámide, enfurecido por los malos recuerdos que le traía, sacó el sable y le cortó la punta.








¿OS APASIONA EL MUNDO DE LOS QUESOS?










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