PAN DE CHOCOLATE BLANCO DE LA TAHONA DEL ABUELO. EN OTRA DIMENSIÓN

foto frontal del pan de chocolate blanco


Lo de la Tahona del Abuelo no se puede explicar. Os lo digo en serio. Tendréis que comprobarlo vosotros mismos. No entiendo como se puede hacer una cosa tan pequeña que guarde ese aroma y ese sabor tan elegante y sutil. Se trata de un pan que no necesita que se le acompañe con nada aunque marida a la perfección con una mermelada de higos o de naranja por ejemplo. Un pan ideal para compartir dos personas. Son masas con muchas horas de hidratación ideal para desayunos, meriendas y tetempiés.

Recuerdo que cuando llegué a casa con este pan los peques se lo zamparon en un abrir y cerrar de ojos. Así que tuve que volver otra vez y comprar unos pocos. Lo que yo suelo hacer a partir de ese día es guardar en el congelador unos cuantos y así los voy sacando poco a poco para la merienda de Julia y Javier. Juanjo Rausell me recomendó que los guardara con una bolsa de papel para que así el pan guardara todas sus cualidades. Pan de verdad, pan de calidad. 
Estas navidades, pan de chocolate.