BODEGAS ENRIQUE MENDOZA. EL ARTE DE HACER UN BUEN VINO .



Antes de finalizar el verano realicé algunas visitas que tenía pendientes. Bodegas Enrique Mendoza era una de ellas. Tenía ganas de corresponder a Pepe Mendoza i a Cristian Castañeyra Sanchez el detalle que tuvieron al colaborar en la III Edición de Sabor i Tradició Gastronòmica realizada el pasado mes de abril. 



Una bodega muy familiar situada en Alfaz del Pi, donde Enrique Mendoza inicio hace más de 30 años su andadura.  Una bodega que a pesar de no ser en producción una gran bodega, entre 350.000 y 450.000 botellas al año, pertenece a Grandes Pagos de España por nutrirse de sus propios viñedos para obtener unos grandes vinos. Una bodega que por su localización geográfica la moscatel se adapta a la perfección. 



Sin embargo, es en Villena donde se sitúan el resto de variedades, nuevos terruños y contrastes térmicos ideales para conseguir lo que la bodega necesita para conseguir unas condiciones inmejorables para sus vinos. Cristian se encarga de enseñarnos sus instalaciones y contarnos la gran labor que Pepe Mendoza y su equipo están realizando. La entrega del hijo mayor de Enrique Mendoza, sus conocimientos, su formación y curiosidad, hacen que la bodega esté siempre innovando y consiguiendo unos grandes vinos. 



Vinos ecológicos, porque para Pepe Mendoza esta es una de las premisas más importantes en su elaboración. Barricas mayormente de Roble Francés, que a pesar de tener un mayor coste, le confieren a sus vinos matices únicos que completan con barricas de Roble Americano y Alier para sus vinos más privilegiados, dígase Santa Rosa o Las Quebradas. Barricas que no tienen mas de cinco usos y que se destinan posteriormente a la elaboracion de whisky. Del mismo modo, utilizan corchos de primera calidad para sus vinos, para conseguir una adecuada oxigenación. 



Sus vinos duermen en el subsuelo,  en una cava a temperatura ambiente que alberga alrededor de 1200 barricas. Un lugar freco donde se agradece su visita.
Para finalizar, Cristian es el encargado de hacernos disfrutar de una cata de 7 de sus referencias y de un gran aceite. 



Pero si la visita fue bonita, más bonita fue  la sorpresa de encontramos con el señor Enrique Mendoza,  quien tuvo el detalle de acompañarnos hasta el final de la misma. Unos buenos consejos y unas risas reinaron al final la mañana.





Nosotros, muy agradecidos, cogimos el coche para volver a Valencia,  no sin antes adquirir algunos de sus vinos más emblemáticos. 



Esperamos poder colaborar con ellos en próximos eventos que se están gestando poco a poco, como los buenos caldos.








Comentarios

  1. Una maravilla de vino y de post.
    Soy una enamorada del buen vino,mi marido y yo hacemos muchos viajes enológicosy cada vez nos atrae más ese mundo tan maravilloso
    Tomo nota de la bodega y vino
    Feliz semana y un beso¡¡¡

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