EL MILAGRO DE LUIS FELIPE. UN BRANDY PARA SOÑAR.


Para los amantes de los licores, me gustaría recomendaros un brandy para cerrar estas navidades. Una forma elegante y con estilo de celebrar el día de reyes. Limpio, ambarino, aromático, agradable y equilibrado en boca. Es un brandy suave y aterciopelado. Todo un placer para los sentidos.
Fue una noche de verano cuando quedamos a cenar en casa de mi hermano Silvestre. Nos congregó a primos y hermanos. Él, como siempre, nos tenía preparada en la terraza una cena variada, con ensaladas, jamón, quesos, carne a la brasa, etc.  Regados siempre con buenos caldos, la noche fue muy divertida. Cuando acabamos de cenar, tomamos café y sacó los licores.  Había un Brandy del que apenas quedaba media botella. Se llamaba Brandy Gran Reserva Luis Felipe. Se trataba de un brandy elaborado en La Palma del Condado (Huelva). Allí  se elabora  este preciado tesoro. Sin embargo, lo más bonito de todo esto, es la historia  que lo envuelve.

LA HISTORIA


                El milagro de Luis Felipe es posible gracias al hallazgo en 1893, en un rincón apartado de una bodega de La Palma del Condado, de unas barricas de roble anciano y nobilísimo que contenían un Brandy envejecido, dotado de una notable densidad de color y aromas, además de un suave abocamiento favorecido por el transcurso del tiempo. Quien lo descubrió, un enólogo curtido en las labores vinateras y buen catador, relató asombrado que jamás había probado algo parecido de excepcionales cualidades que

lo distinguían de todo lo conocido entonces, ya fuera elaborado en Francia o en Jerez.

Aquellas barricas abandonadas, casi olvidadas, estaban señaladas con la mención Luís Felipe por estar reservadas exclusivamente para Don Antonio de Orléans, Duque de Montpensier e hijo del Rey de Francia Luís Felipe I, que residió en el sevillano Palacio de San Telmo y es aquel licor prodigioso de donde procede el brandy Luís Felipe que disfrutamos hoy.”

Es un Brandy muy solicitado con unas ventas anuales de 10.000 botellas numeradas y una cuota de mercado amplia y selecta. Su vejez es de 60 años.
La Familia Morales vendió las soleras porque no tenía descendencia que continuara la elaboración de este brandy y la familia Rubio las compró en 1965. Bodegas Rubio son las herederas de este tesoro enológico desde 1965 que adquirieron las soleras y las marcas de la Rábida y Luis Felipe, pertenecientes a las desaparecidas Bodegas Morales. La familia Rubio ha sabido recoger el testigo de este arte de elaboración y crianza y proyectar con mesura y acierto esta obra capaz de sublimar cualquier paladar. 


     Su comercialización es reducida, pudiéndose distinguir tres tipos: 
El Brandy Gran Reserva 100 años Luis Felipe; tan sólo se han puesto a la venta una tirada única de 786 botellas, con una vejez aproximada de 100 años y extraído de las botas más antiguas.
El Brandy Gran Reserva Rey Luis Felipe; Tiene una producción limitada a 300 botellas anuales, numeradas, con una vejez media de 75 años.
El Brandy Gran Reserva Luis Felipe; su producción anual es de 10.000 botellas y su vejez media es de 60 años.
 Es un producto gormet que también lo podemos encontrar en pequeño formato a un precio más ajustado.

SUMMARY: In this paper we recommend a brandy fromLa Palma del Condado (Huelva), with history, style and tradition.
Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *