EMPANADILLAS DE ESPINACAS Y PIÑONES. UN BOCADO BENDITO.

EMPANADILLAS DE ESPINACAS Y PIÑONES. UN BOCADO BENDITO.

Un bocado bendito. Así son las empanadillas. Con multitud de rellenos y sabores. Pero no todas son igual, ¿verdad?. Podemos encontrar auténticas delicias, pero también nos hemos encontrado en más de una ocasión empanadillas difícil de comer. La diferencia principal la encontramos entre aquellas que son artesanales y aquellas industriales, aunque cada vez más nos acostumbramos al típico sabor de la empanadilla de gran superficie. Estoy completamente seguro que muchos jóvenes no han tenido la oportunidad de probar las empanadillas típicas de un horno tradicional.

Y si nos metemos en materia, debemos valorar dos aspectos fundamentales. La masa y el relleno. La masa debe quedar crujiente y con los bordes no excesivamente gruesos. Hay empanadillas que solo tienen sabor a masa donde el relleno pasa a un segundo plano. Debemos encontrar el equilibrio. Por otro lado tenemos el relleno, el cual debe ser de calidad y en cada una de ellas debe haber la cantidad apropiada.

Otro aspecto que también es importante es si la empanadilla es del día. El relleno humedece la masa y muchas de ellas están blandas al día siguiente. Por ello, el relleno debe ser escurrido en la medida justa para que no queden resecas y se peguen al paladar.

Hoy os he preparado unas empanadillas de espinacas y piñones. La clave, la masa. Estoy encantado con el resultado de la masa. Una verdadera delicia.

INGREDIENTES

Para la masa

200 g de harina

100 ml de agua tíbia

100 ml de aceite de oliva 0´4º

1 pizca de sal

Papel sulfurizado

2 yemas de huevo

El relleno

300 g de espinacas

Un puñado de piñones

Aceite de oliva virgen

Sal

PROCESO

El proceso es verdaderamente sencillo. En primer lugar encendemos el horno para que se vaya calentando. Mientras tanto, vamos a preparar la masa. Cogemos un bol y introducimos la harina con una pizca de sal. Añadimos el aceite y seguidamente el agua tíbia. Removemos bien durante unos 5 minutos hasta conseguir una masa homogénea que dejaremos reposar mientras preparamos la mezcla.

Cogemos una sartén y le ponemos un chorrito de aceite. Cuando esté el aceite caliente, ponemos los piñones y los marcamos. Seguidamente añadimos las espinacas y un poco de sal y tapamos la sartén para que reduzca. Removemos de vez en cuando durante 5 minutos y ya lo tenemos listo.

Cuando tengamos las espinacas, le quitaremos el excedente de aceite con la ayuda de un colador y mientras tanto vamos preparando las bolitas. Tienen que pesar unos 45-50 gramos. Necesitaremos un molde u objeto similar de unos 10 cm para darle la forma redonda a la masa.

Cogemos una porción de la masa, boleamos y la metemos entre dos papeles sulfurizados. Aplastamos con la palma de la mano hasta dejarla fina. Con la ayuda del molde le damos forma y le quitamos el excedente.

Con una cucharilla pequeña la rellenamos y con cuidado la cerramos. La sellamos con la ayuda de un tenedor. Y ya la tenemos lista. Así repetiremos el proceso hasta terminar la masa y el relleno.

Pintaremos con la yema de huevo y un pincel las empañadillas y las introducimos en el horno a 180°C durante 25-30 minutos arriba y abajo hasta que veamos que estén doradas.

Un bocado exquisito.

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