NAVAJAS CON PICADILLO DE PEREJIL. DE LA SARTEN AL PLATO Y LISTO.

Así es, no hace falta nada más. El pasado viernes no tuve la oportunidad de preparar ningún arroz y me quedé un poco “plof” porque necesitava algún aliciente para comer. Así que me acerqué a la pescadería nada más salir del instituto y vi una malla de navajas preciosas ideales para preparar a la plancha. Le pedí un poco de perejil a mi amigo Luis el pescadero y cuando llegué a casa, las puse a remojo. Les cambie el agua un par de veces durante una horita aproximada, que era el tiempo de que disponía, y seguidamente me puse manos a la obra. 

Abrí una botella de Enrique Mendoza blanco, me serví una copa y puse la sartén al fuego. Si, habéis oido bien, la sartén. Con el tiempo me he dado cuenta de que las navajas y la sepia se preparan mucho mejor en una sarten que en una plancha convencional como las que tenemos en casa. Creo que en alguna ocasión ya os lo he contado.

Resulta que la sarten transmite mucho mejor el calor y de forma más intensa. En cambio, la placha doméstica le cuesta coger fuerza mucho más y eso hace que el agua que suelta el marisco no se evapore con la rapidez suficiente y se acaben cociendo quedando muy tirantes. Para preparar la navajas yo suelo echar un chorrito de aceite y un poco de sal en la sartén y cuando esté bien caliente las marco hasta que queden doraditas. No es conveniente poner muchas a la vez porque si sueltan mucha agua hierve y ocurre lo que os he dicho anteriormente. Repetimos la operación hasta que ya no nos queden más navajas.

A mi me gustan a la plancha pero esta vez he preparado un picadillo con ajo y perejil. Simplemente tenemos que trocear un poquito de perejil y un ajo y mezclar con un buen aceite de oliva virgen. El resultado es el que veis en la imagen. Una verdadera delicia que no debéis dejar de probar.

Buen provecho 


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