TIERRA DE GALLETA CON CREMOSO DE QUESO, CALABAZA Y HELADO DE LIMÓN

TIERRA DE GALLETA CON CREMOSO DE QUESO, CALABAZA Y HELADO DE LIMÓN

Hoy estamos de enhorabuena. El programa La Llavor se consolida como uno de los programas agroalimentarios de mayor audiencia. Los índices son espectaculares. Somos nada más y nada menos que 78.000 oyentes, con un crecimiento respecto a la temporada pasada de un 116%. Estamos muy agradecidos por los resultados. Gracias de corazón por acompañarnos todas las mañanas de los sábados.

Por eso, hoy con más ilusión si cabe, debemos seguir con nuestra sección del Rebost. Estamos a las puertas de la Navidad y después de las comidas copiosas necesitamos un postre fresco que limpie la boca y nos quite esa sensación de saciedad. Por ello, hoy en nuestra sección os he preparado un postre cremoso, con texturas y con un toque refrescante. Seguro que os va a encantar. Lo mejor de todo es que el proceso es bien sencillo.

INGREDIENTES (para 10 personas)

1 Terrina de Helado de limón

Para elaborar el crumble

200g de Galletas tipo Maria

80g de mantequilla fundida

1 cucharada de esencia de vainilla

Para elaborar la crema de queso:

400 g de crema de queso

200 g de yogurt griego azucarado

100 g de azúcar

Para elaborar el cremoso de frutos de bosque:

400 g de mermelada

Para elaborar el cremoso de calabaza:

1 calabaza mediana asada

Calabaza asada

PROCESO

En primer lugar trituramos las galletas. Una vez trituradas le añadimos la mantequilla fundida y una cucharada de esencia de vainilla. Removemos bien para que se integre y colocamos en una bandeja de horno sobre un papel sulfurizado a 180ºC durante apenas 5 minutos.

Para elaborar la crema de queso tan solo tendremos que mezclar el queso crema con el yogurt y con el azúcar. Removemos bien y metemos en una manga pastelera en el frigorífico. Reservamos.

Para elaborar el cremoso de calabaza simplemente debemos asar la calabaza a unos 200ºC durante una hora aproximadamente, dependiendo del tamaño de esta. Después la limpiaremos de impurezas, le quitamos la piel y la trituramos para que quede cremosa. Lo introducimos en una manga pastelera y reservamos en el frigorífico.

Con la mermelada simplemente deberemos triturar para eliminar los grumos y realizamos la misma operación, es decir, lo metemos en una manga y al frigorífico.

Tan solo nos queda emplatar de la forma más original posible.

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